Intolerancia al gluten

Mar 3, 2015 16 Comments in Nutrición
Intolerancia al gluten

Las dietas libres en gluten han adquirido mucha popularidad en los últimos años. La adopción de una dieta sin gluten «por si acaso», sin asesoramiento profesional, puede llevar a una alimentación desequilibrada e inapropiada, con más inconvenientes que ventajas. Las dietas sin gluten se han puesto de moda, para perder peso y no hay estudios que demuestren que una dieta libre en gluten produzca pérdida de peso. De hecho los pacientes celíacos suben de peso al retirar el gluten de su alimentación, debido a que mejoran la absorción de nutrientes al reparar la mucosa intestinal. Es importante leer siempre las etiquetas de los alimentos porque los productos sin gluten pueden aportar más calorías que su versión sin gluten. En sí misma, la dieta libre de gluten no es más sana que una dieta con gluten, pero en la práctica se convierte en una opción para mejorar los hábitos alimentarios, ya que implica consumir más productos naturales y seleccionar cuidadosamente los productos procesados y elaborados.

El gluten es una glucoproteína contenida en la harina de los cereales, principalmente trigo, cebada, centeno, avena, espelta, kamut y tricale (un híbrido entre trigo y centeno). Está compuesta por gliadina y gluteina. Es el responsable de la elasticidad de la masa de harina y permite que, con la fermentación, que la masa obtenga volumen, consistencia elástica y esponjosa.

El gluten se ha de retirar de la dieta cuando esté presente alguna enfermedad relacionada con su ingesta. Los trastornos dependientes del gluten, son principalmente:

– la enfermedad celíaca.

la sensibilidad al gluten no celíaca.

ENFERMEDAD CELIACA.

La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune, que afecta al intestino delgado de niños y adultos genéticamente predispuestos, precipitada por la ingestión de alimentos que contienen gluten. El revestimiento del intestino delgado se lesiona ante la presencia de gluten, provocando una absorción defectuosa de nutrientes, que aumenta el riesgo de padecer deficiencias nutricionales.

La enfermedad puede aparcer en cualquier momento de la vida, a cualquier edad. Los síntomas son muy variables y muchos pacientes tienen síntomas atípicos o escasos.

La prevalencia en Europa es del 1%, pero hay grandes variaciones entre países, 2.4 en Finlandia, 0.3 en Alemania. Es una enfermedad difícil de diagnosticar y seguramente la prevalencia es más alta, debido a la gran variedad de signos y síntomas que presenta.

Los síntomas pueden ser gastrointestinales como diarrea (antes era considerada el síntoma común), estreñimiento, desnutrición, distensión abdominal, dolor abdominal, intestino irritables o síntomas no gastrointestinales como fatiga crónica, migraña, dermatitis herpetiforme, infertilidad, aborto inexplicado, anemia ferropénica, aletargamiento, irritabilidad, ansiedad, osteopenia, osteoporosis entre otros muchos.

El diagnóstico se basa en un análisis de sangre con la serología específica de enfermedad celíaca positiva (anticuerpos antiendomisio y antitransglutaminasa tisular) y una biopsia intestinal, donde aparecen lesiones en la mucosa del intestino delgado. La mucosa puede presentar distintos grados de afectación desde una lesión infiltrativa a una atrofia de las vellosidades. Los estudios diagnósticos deben hacerse mientras el paciente realiza una dieta con gluten, para no falsear los resultados.

Los pacientes celíacos no tratados tienen un riesgo más elevado de complicaciones:

– neoplasias intestinales y extraintestianles.

– infertilidad.

– osteoporosis.

– fracturas óseas.

– anemia.

– otras enfermedades autoinmunes.

El único tratamiento de la enfermedad celíaca es una dieta libre de gluten de por vida, la eliminación completa del gluten lleva a la remisión de los síntomas, a la normalización progresiva de las lesiones del intestino y a la disminución, hasta hacerse negativos de los niveles de anticuerpos.

En la actualidad, la única medida preventiva recomendada es la introducción gradual de alimentos con gluten en la dieta de los lactantes, a partir de los cuatro meses y antes de los siete, mientras el bebé sigue lactando.

Se están investigando tratamientos como la modificación genética del trigo para eliminar el gluten y medicamentos o vacunas que puedan evitar que el gluten lesione el intestino.

SENSIBILIDAD AL GLUTEN NO CELÍACA.

Es un trastorno relacionado con el gluten, se diagnostica cuando aparecen síntomas relacionados con la ingesta de gluten y se han descartado mecanismos inmunológicos y alérgicos. En estos pacientes la biopsia intestinal es normal y la presencia de anticuerpos de enfermedad celíaca es negativa.

Son pacientes en los que sus síntomas mejoran con una dieta libre de gluten. La sensibilidad al gluten no celíaca es una entidad recientemente reconocida de la que todavía no se conoce por completo su fisiopatologia. Desde el punto de vista clínico es indistinguible de la enfermedad celíaca, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, hinchazón, aunque pueden predominar las manifestaciones extradigestivas, como alteraciones del comportamiento, dolores óseos y articulares, calambres, migrañas, adormecimiento de extremidades, pérdida de peso, fatiga crónica entre otros.

Por el momento, no hay pruebas específicas para su diagnóstico, el tratamiento es el que nos ayuda a confirmarlos, una vez descartada la enfermedad celíaca y la alergia la trigo, cuando se observa una mejoría al hacer dieta sin gluten y la recaída del paciente cuando el gluten es reintroducido en su alimentación. El tratamiento es por tanto dieta sin gluten. Se estima que la sensibilidad al gluten no celíaca afecta al 6% de la población.

DIETA SIN GLUTEN.

En la dieta sin gluten, hemos de evitar todos los productos cuya materia prima es el trigo, cebada, centeno, avena, espeta, kamut y triticale, y los productos en los que se hayan utilizado derivados de estos cereales en su elaboración. La industria alimentaria utiliza el gluten como ingrediente o aditivo, en productos que no proceden de cereales, como el jamón york o la salsa de tomate, por ello es muy importante leer la etiqueta de los alimentos y buscar el símbolo de la espiga tachada, que nos indica que es libre de gluten.

Alimentos libres de gluten. Leche y derivados, carnes, pescados, mariscos, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, arroz, maíz, tapioca, mijo, trigo sarraceno, patatas, aceite, mantequilla, azúcares, miel, café, infusiones, frutos secos crudos.

 Alimentos que contienen gluten. Pan, harina de trigo, avena, centeno, cebada, espelta, kamut, triticales, pasta, pasteles, galletas, bollería, pizzas, cereales para desayuno, rebozados, bebidas destiladas a partir de cereales como la cerveza.

Alimentos que pueden contener gluten por su elaboración. Embutidos, patés, quesos para untar, conservas, salsas, condimentos y colorantes alimentarios, frutos secos tostados o fritos, cubitos o productos para caldos, sopas, caramelos, helados. En estos casos el gluten puede ser un ingrediente oculto, por lo que es aconsejable que los pacientes verifiquen la lista de ingredientes.

Esta lista es orientativa, las asociaciones de pacientes tienen información de prácticamente todos los productos del mercado.

A veces también puede producirse un consumo inconsciente, no detectado, de gluten, por contaminación cruzada. Cuando, por ejemplo, se utiliza la misma sartén para alimentos sin gluten y con gluten, o se tuesta el pan sin gluten en la misma tostadora que el pan con gluten. Hay que tener cuidado en el manejo de los alimentos sin gluten.

Aún no se sabe porqué algunas personas desarrollan estas enfermedades ni porqué ha aumentado tanto su prevalencia. Sabemos que en la enfermedad celíaca existen factores genéticos, pero no se nace celíaco por lo tanto existen factores tanto en la celiaquia como en la sensibilidad al gluten no celíaca de tipo ambientales, externos e inmunológicos que desconocemos. Porqué durante décadas se puede tolerar el gluten y sin saber el como y el porqué se pierde esta tolerancia. El día que tengamos respuesta a estas preguntas, podremos llegar a otro nivel en el tratamiento y sobre todo en la prevención de la enfermedad.

Mientras, la única solución si padecemos una intolerancia al gluten es hacer una dieta libre de gluten, te cambiará la vida.

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