Vitamina D, ¿dieta y luz solar son suficientes?

mar 18, 2018 0 Comentarios en Nutrición, salud
Vitamina D, ¿dieta y luz solar son suficientes?

Últimamente en los resultados de los análisis de sangre de mis pacientes, me encuentro en la mayoría de los casos con un déficit de vitamina D.

La vitamina D se sintetiza por acción del sol a través de la piel y sólo una pequeña parte proviene de la dieta. Llama la atención que en un país como el nuestro con tantas horas de sol, se haya detectado un déficit de esta vitamina, que va creciendo con los años.

En España entre el 20% y el 41% de personas de 20 a 39 años y del 60% al 83% de personas de 40 a 64 años, presentan déficit de vitamina D. Por encima de los 65 años, el déficit de vitamina D afecta entre el 68% y el 88% de la población si vive en su domicilio y al 100% si vive en una residencia.

La vitamina D es un nutriente único ya que puede obtenerse tanto por medio de la alimentación como por la acción de la luz solar en la piel. Los alimentos ricos en esta vitamina son el pescado azul, los huevos y la leche entera. Es muy habitual enriquecer ciertos alimentos con vitamina D como la leche o los cereales.

La vitamina D está formada por dos compuestos, la vitamina D2 o ergocalciferol y la vitamina D3 colecalciferol. Tienen una estructura química ligeramente diferente.

Funciones:

  • La vitamina D es una hormona y su función primordial esta relacionada con el metabolismo del calcio. Mantener los niveles de calcio dentro de unos márgenes adecuados es muy importante para el funcionamiento normal del sistema nervioso, el crecimiento óseo y el mantenimiento de la densidad ósea. Es esencial para la utilización eficiente del calcio en el organismo.

Su deficiencia es importante para la salud ósea provocando raquitismo en los niños, osteomalacia en el adulto. También puede contribuir a la osteoporosis en el adulto.

Hasta hace poco sólo dábamos importancia a la vitamina D y sus efectos sobre el esqueleto, pero hoy en día conocemos otros muchas funciones de esta vitamina tanto o más importantes que las relacionadas con el sistema óseo.

  • Actúa en la diferenciación y proliferación celular. La proliferación celular incontrolada de células con ciertas mutaciones conlleva la aparición del cáncer. Hay estudios que relacionan el déficit de vitamina D con el cáncer de colon y el de mama. Es un marcador de la evolución de la neoplasia , el descenso de la vitamina D se asocia con un peor pronóstico.
  • Niveles suficientes de vitamina D, pueden ejercer un rol en la prevención de las enfermedades relacionadas con el envejecimiento, ya que inhibe la respuesta proinflamatoria, como la enfermedad de Parkinson o el deterioro cognitivo.
  • La vitamina D es un modulador del sistema inmunitario. Posee varios efectos, pudiendo mejorar la inmunidad innata e inhibiendo el desarrollo de la autoinmunidad. El déficit de vitamina D puede comprometer al sistema inmune, conduciendo a respuestas inapropiadas, por ello su deficiencia se relaciona con enfermedades en las que hay alteraciones inmunológicas como la diabetes tipo I, esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide.
  • Estudios recientes muestran una relación entre los niveles de vitamina D bajos y diversas patologías como, la función pulmonar, hipertensión arterial, dolor crónico, enfermedad arterial periférica, obesidad. Es frecuente en niños con asma. También se ha observado que desempeña un papel en la secreción de insulina y la tolerancia a la glucosa en condiciones en las que existe un incremento de las necesidades de insulina, como en la diabetes tipo II.

Causas de deficiencias de vitamina D

La piel del cuerpo humano es capaz de producir vitamina D cuando se expone a la luz solar. Pero hay muchos factores que afectan a la síntesis de vitamina D como: latitud, estación del año, capa de ozono, contaminación ambiental,  tiempo al aire libre, protector solar para evitar el cáncer de piel, tipo de ropa, personas expuestas a disruptores endocrinos, perfil de microbiota intestinal, edad y masa grasa corporal elevada contribuyen a un mayor riesgo de déficit de vitamina D. 

La deficiencia puede proceder no solo de la falta de exposición solar, sino también de una ingesta inadecuada, problemas en la absorción digestiva, por ejemplo pacientes con enfermedad celiaca.

Grupos de riesgo:

  • adultos mayores de 50 años
  • embarazadas
  • niños
  • personas de piel oscura
  • pacientes obesos

La OMS recomienda exponer la cara y los brazos al sol durante unos 30 minutos al día, evitando quemarse, para lograr una producción adecuada de vitamina. Es imposible obtener demasiada vitamina D a través de la exposición solar, debido a la existencia un mecanismo autorregulador que la inactiva por el calor. Normalmente las reservas de vitamina no duran todo el invierno, aunque la dieta sea adecuada. Esta claro que la dieta y la exposición solar no son suficientes para garantizar sus niveles. Al ser tan alto el riesgo, necesitamos fuentes adicionales, es aconsejable la toma de alimentos enriquecidos con vitamina D o los suplementos, sobre todo en invierno.

Una falta leve de vitamina D puede no causar síntomas graves, pero puede causar cansancio y dolores generales.

De la creciente toma de conciencia de que el déficit de vitamina D tiene serias consecuencias para la salud, destaca la necesidad de una evaluación precisa de sus niveles, no cuesta nada incluir la vitamina D de forma rutinaria en las analíticas de sangre.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos marcados son obligatorios. *