¿Tomamos demasiada sal?

sep 16, 2017 0 Comentarios en alimentos, salud
¿Tomamos demasiada sal?

La sal es la principal fuente de sodio en nuestra alimentación. Aunque es esencial para la vida, la mayoría de personas consumimos demasiada, de 9 a 12 gramos por día de promedio, dos veces la ingesta máxima recomendada.

Funciones del sodio

El sodio es un nutriente esencial necesario para:

  • postres y cremas. Los alimentos fast foods y los refrescos también son muy ricos en sal. Es importante leer las etiquetas nutricionales porque alimentos que no tienen sabor salado contienen a menudo mucho sodio, como el jamón york, la leche o el pan industrial.
  • mantener el volumen plasmático
  • el equilibrio acidobásico,
  • la transmisión de impulsos nerviosos y
  • el funcionamiento normal de las células.

Demasiado sodio y poco potasio contribuyen a aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular y a la elevación de la presión arterial.

Fuentes de sal

Se encuentra en casi todos los alimentos que comemos, pero sobre todo en los envasados y procesados.

– La fuente principal de sodio en nuestra alimentación proviene de los alimentos elaborados por la industria. Muchos de ellos necesitan sal o aditivos a base de sodio para conservarse o convertirse en sabrosos. Son especialmente ricos en sal los productos procesados, conservas, galletas, embutidos, pastelería, sopas, salsas,

La evolución de los hábitos alimentarios hace que consumamos este tipo de alimentos, que son ricos además de en sal, en azúcares, grasas saturadas y trans. Al mismo tiempo se consumen menos frutas, verduras y fibras, que son las fuentes naturales de potasio y que contribuye a hacer bajar la tensión arterial.

– Otra fuente de sal es la que añadimos a los alimentos durante la cocción o bien en la mesa, con el salero.

– Los alimentos que contienen más sal en forma natural son los de origen animal, como la carne, mariscos, huevos y lácteos.

Sal y salud.

– Si disminuimos en un 25% el consumo de sal, disminuye en un 25% el riesgo de una enfermedad cardiovascular. 1, 65 millones de personas mueren cada año en el mundo de una enfermedad cardiovascular ligado (liée) a un exceso de sal. La explicación es la siguiente: Si la cantidad de sal (cloruro de sodio) en sangre es muy elevada, el organismo compensa reteniendo agua. De repente el volumen de sangre circulante en nuestros vasos sanguíneos aumenta, provocando un aumento de tensión que es el mayor riesgo de accidente cerebrovascular y de infarto de miocardio.

– Por otro lado, aunque la hipótesis es controvertida, se cree que puede existir una relación entre la sal y las enfermedades autoinmunes, como la esclerosis en placas, enfermedad de Crohn, diabetes tipo I. Un grupo de investigadores americanos ha demostrado que en efecto, una concentración elevada de sal induce la producción de linfocitos Th17, células inmunitarias que han sido implicadas en estas enfermedades. Ratones alimentados con mucha sal desarrollan una forma muy severa de encefalopatía auto inmune, equivalente a nuestra esclerosis en placas.

– También se está estudiando el papel de la sal en la obesidad.

Recomendaciones de consumo.

La OMS recomienda reducir la ingesta de sodio para reducir la tensión arterial, el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cardiopatía coronaria en adultos. Reducir el consumo de sodio en los adultos a menos de 2g/día (5g de sal al día).

Como reducir el consumo de sal

– Evitar los alimentos procesados y optar por alimentos ecológicos y de proximidad

– Leer las etiquetas para saber cuanto sodio llevan, recordar que los alimentos ricos en sal no tienen porque tener gusto salado.

– Cocinar sin sal

– No poner el salero en la mesa

– La cocción al vapor o a la papillote conservan mejor el gusto de los alimentos que otro tipo de cocción.

– Utilizar especias y hierbas aromáticas para potenciar el sabor de los alimentos.

– Todas las sales tienen como componente esencial el cloruro sódico, la sal marina no es mejor que la refinada.

– La ingesta de sal es innecesaria, puesto que está en los alimentos.

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