Panettone, un postre navideño sin fronteras

dic 10, 2018 0 Comentarios en alimentos
Panettone, un postre navideño sin fronteras

El panettone es un dulce procedente de Milán que se consume en Navidad.

El origen del panettone no se conoce exactamente, hay varias leyendas para explicarlo y todas ellas se remontan a varios siglos atrás en Milán. Lo cierto es que desde Italia se ha extendido su consumo a otros muchos lugares del mundo, porque poco a poco se ha convertido en parte de nuestras tradiciones navideñas.

Hay dos leyendas muy populares para explicar el origen del panettone.

Una de ellas explica que surge en el siglo XV por accidente. Durante una comida de Navidad al cocinero de un duque milanés, se le quemó el postre en el horno, entonces un pinche de cocina llamado Toni preparó un postre con lo que tenía en la despensa, huevos, harina, manteca, cítricos y uva. Al duque le encantó y tuvo tanto éxito que empezó a conocerse como el pan de Toni lo que derivó en “panettone”.

La otra leyenda explica que este postre nació también hace más de cinco siglos, cuando un joven aristócrata, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado en forma de cúpula con frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir a la pastelería pidiendo el “pan de toni”, nombre del ayudante y de ahí otra vez el nombre.

Leyendas a parte, hay quien fija el origen en los romanos ya que fueron los primeros en endulzar un pan con levadura. El panettone encaja con la tradición medieval de hacer pan enriquecido para celebrar la nochebuena.

Desde el 2003 los ingredientes del panettone están regulados por una normativa italiana para preservar el producto. Para que un pan dulce pueda llamarse panettone debe llevar: agua, harina de trigo, leche, huevos, mantequilla, azúcar, levadura natural o masa madre, frutas confitadas y pasas. La elaboración también está cerrada paso a paso. Son un total de 6, los cuales deben dar un producto cilíndrico, de textura suave, esponjoso y con aromas propios de la fermentación.

Es una receta compleja que requiere mucho tiempo, debido al proceso de fermentación.

Es rico en calorías (378kcal/100 g), azúcares y grasas.

Se corta en rebanadas triangulares y se puede comer solo o acompañado con queso mascarpone, crema de limón, chocolate o como a mi me gusta con Sabayon a la Marsala.

En el próximo post os dejaré la receta del Sabayon para que acompañéis el Panettone.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos marcados son obligatorios. *