Intolerancia a la histamina

oct 31, 2014 24 Comentarios en Nutrición
Intolerancia a la histamina

Actualmente se habla mucho de la intolerancia a la histamina y el déficit de DAO, sobre todo relacionado con las migrañas, pero hay muchos otros síntomas asociados a esta intolerancia, para poder saber en qué consiste, primero debemos saber qué es la histamina, es un tema un poco árido, pero hay que conocerlo para poder entender la intolerancia.

La histamina se encuentra ampliamente distribuida en diversos tejidos del cuerpo humano, e interviene en distintas actividades fisiológicas importantes. Está involucrada en las respuestas locales del sistema inmune, actúa sobre la musculatura lisa de los bronquios y los vasos sanguíneos, interviene en la regulación de la secreción de ácido gástrico y actúa como neurotransmisor en el sistema nervioso central.

La histamina es una amina bioactiva. Es una sustancia nitrogenada que sintetiza el propio organismo y que también puede encontrarse en muchos alimentos en cantidades variables. El aminoácido precursor de la histamina es la histidina, aminoácido esencial que forma parte de la composición normal de las proteínas alimentarias. Una vez formada la histamina es almacenada o rápidamente inactivada. Es catolizada por dos enzimas la histamina-metil-transferasa (HTM) y la dimano oxidada (DAO).

Antes se creía que el único problema de salud asociado a la presencia de cantidades elevadas de histamina en los alimentos eran las llamadas intoxicaciones histamínicas o escombrotoxicosis. Estas intoxicaciones se deben a la conversión de histidina en histamina en la comida descompuesta o mal refrigerada. El alimento que más frecuentemente se relaciona con esta intoxicación es el pescado y en segundo lugar el queso. En la carne de pescado, después de ser capturado, se produce una descomposición bacteriana. Estas bacterias provocan la degradación de histidina presente en el músculo del pescado, lo que conlleva a que se produzcan cantidades inusualmente elevadas de histamina en el alimento. Estas intoxicaciones pueden afectar a todos los individuos que consumen el alimento implicado.

Actualmente se conoce otro problema derivado de la presencia de histamina en los alimentos, la intolerancia a la histamina y se considera que es debida a una capacidad reducida para metabolizar la histamina de los alimentos. La intolerancia alimentaria es una respuesta fisiológica anómala a la ingesta de una alimento, afecta al metabolismo pero no al sistema inmunitario, hay que distinguirla de la alergia alimentaria que sí implica una reacción inmunológica.

Esta capacidad disminuida para degradar la histamina puede ser debida a diferentes factores:

Actividad reducida de la enzima DAO (componente genético). La DAO se encuentra mayoritariamente en la mucosa intestinal y el resultado de su poca actividad da lugar a la acumulación de histamina. El aumento de la histamina en sangre satura pronto la capacidad metabólica de la histamina metal transferasa (HTM), la otra enzima con capacidad para metabolizar la histamina, porque es inhibida rápidamente por los productos de degradación. La acumulación en plasma y tejidos, produce la aparición de los efectos adversos, sin haber una relación directa entre la ingesta del alimento y la aparición del síntoma.

– Personas con problemas intestinales. Enfermedad inflamatoria intestinal, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, enfermedad celiaca.

– Consumo de fármacos, que tienen capacidad para inhibir la DAO. En este caso la intolerancia a la histamina sería transitoria. Algunos de los medicamentos descritos como inhibidores de la DAO son, el ácido clavulónico (componente de algunos antibióticos), la acetilcisteina (mucolítico), el metamizol (analgésico), la metoclopramida (antiemético), diazepam (ansiolítico).

– La ingesta elevada de alcohol otros alimentos que contengan otras aminas biógenas, debido a una competencia por las mismas vías de metabolización, pudiendo aparecer los síntomas característicos de la acumulación de histamina.

Los síntomas relacionados con la acumulación de histamina son:

– Migraña, es el síntoma que más se relaciona con la intolerancia a la histamina por déficit de DAO.

– Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, flatulencia, acidez, dolor difuso abdominal.

– Urticaria, edema, inflamación localizada, piel seca, enrojecimiento de la piel, prúrito.

– Dolores osteopáticos y musculares.

– Astenia o sensación de cansancio.

– Hipotensión, arritmia, taquicardia.

– Mareo. Cefalea.

Cuando estos síntomas se deben a una actuación ineficaz de la DAO, su aparición no está ligada al consumo de un alimento en concreto, sino que se asocia a una gama muy amplia de alimentos con contenidos variables de histamina, pudiendo aparecer los efectos después del consumo de productos con niveles bajos de histamina, pues el problema aparece con la acumulación de histamina en el tiempo, no por su ingesta puntual. Por el contrario las intoxicaciones histamínicas, pueden aparecer en forma de brotes que afectan a todos o a la mayoría de los consumidores de un determinado alimento.

Los alimentos que contienen más de 20 mg/kg de histamina, se consideran ricos en histamina y son los que deben eliminarse en la dieta de los pacientes con intolerancia a la histamina.

– Embutidos: chorizo, salchichón, salami, fuet, sobrasada.

– Todo tipo de quesos, menos el fresco.

– Conservas de pescado sobre todo atún, sardina o caballa o semiconservas de anchoas o arenques.

– Vegetales fermentados, como el chucrut y los derivados fermentados de soja.

– Vinagre balsámico.

– Vino tinto, vino blanco, cava y champagne.

También deben evitarse los alimentos ricos en otras amibas biógenas, que podrían provocar una saturación de la DAO, impidiendo que la histamina se degrade correctamente.

– Chocolate, naranja, tomate, aguacate, frutos secos y cerveza entre otros.

Además de estos alimentos y bebidas, hay que prestar atención al pescado azul fresco y a los derivados cárnicos cocidos, como el jamón o la mortadela, estos alimentos no deberían presentar contenidos elevados de histamina, siempre y cuando se consuma fresco en el caso del pescado y se mantenga a una temperatura correcta. En el caso de los productos cárnicos es muy importante mantener las medidas higiénicas correctas al elaborarlos, utilizando materias primas de calidad y evitando la contaminación bacteriana en la producción y almacenaje.

Para diagnosticar la intolerancia a la histamina, tienen que haber una serie de síntomas clínicos que nos hagan sospechar de su existencia. Valorar el tipo de alimentos que consume el paciente y la medicación que está tomando. También se pueden determinar los niveles de DAO. Esta prueba se realiza mediante un análisis de sangre, que mide la cantidad de histamina que puede ser degradada por la enzima DAO de la muestra, lo que se valora es su actividad.

El tratamiento consiste en:

– Dieta baja en histamina. Combinando los restantes alimentos de forma adecuada para que, manteniendo la ingesta de histamina lo más baja posible, se puedan cubrir todas las necesidades nutricionales del paciente.

– Suplemento alimenticio de DAO.

– Hay estudios en los que se observa que las vitaminas C y B6, el zinc y el magnesio pueden servir para estimular la DAO, pero no hay datos concluyentes.

Tanto el diagnóstico como el tratamiento de la intolerancia a la histamina por déficit de DAO, deben ser supervisados por un profesional.

Debemos ser prudentes con las intolerancias alimentarias, porque ni todo el mundo las padece, ni son la causa de todas nuestras dolencias, ni de todos los síntomas inespecíficos que los médicos no podemos clasificar.

Espero que este post os haya aclarado algún concepto. Estaré encantada de responder a vuestras preguntas o sugerencias en comentarios.

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